En una sesión reciente de mi programa Vive por Diseño Academy estaba desarrollando el tema “Cómo vivir con tensión sin perder la paz” y durante la conversación, una de las compañeras participantes mencionaba que al estudiar el tema ella sentía como cuando tuvimos que enfrentar la pandemia en el 2020.
Me quedé con esa analogía en mi mente y por ello decidí escribir este artículo.
Al prepararme para dicha sesión me encontré con los datos de una encuesta realizada a ejecutivos en los años 50 y decidí buscar datos de investigación recientes para comparar con la actualidad y me encontré con una diferencia de 180 grados en los resultados -y no para bien-.
Antes de referirme a la nueva pandemia que estamos enfrentando, les comparto primero los datos comparativos de ambas encuestas. Los datos de 1958 fueron mencionados en uno de los capítulos de nuestro libro de estudio: “La Universidad del Éxito” escrito por Og Mandino. Los datos de la actualidad surgieron principalmente de Gallup.
1. El volumen de trabajo y el exceso de labor
• En 1958: El 78% de los ejecutivos informaba que no trabajaba demasiado.
• En la actualidad: La tendencia actual muestra que la sobrecarga de trabajo y la incapacidad de desconectarse debido a la tecnología afectan a la gran mayoría. Según consultoras como Deloitte y Paracelsus Recovery, entre el 56% y el 71% de los directivos reporta un estado de agotamiento crónico (burnout), lo que indica que perciben su carga laboral como excesiva y desgastante.
2. El gusto y satisfacción por el trabajo
• En 1958: El 81% declaró que le gustaba mucho su trabajo.
• En la actualidad: El compromiso se ha desplomado sensiblemente. Los datos recopilados por Gallup revelan que el compromiso de los gerentes y líderes cayó dramáticamente al 22%. Esto significa que casi el 80% de los líderes actuales se sienten desapegados, frustrados o simplemente “cumplen” con su horario sin una pasión real por su labor.
3. Conflictos de personalidad con colegas
• En 1958: Solo el 1% experimentaba conflictos graves de personalidad.
• En la actualidad: La fricción interpersonal ha aumentado. En las organizaciones contemporáneas, fenómenos como la falta de claridad en los roles, los despidos corporativos y el aislamiento del trabajo remoto han fracturado las relaciones. Los estudios de cultura organizacional actuales sitúan los problemas interpersonales y la falta de apoyo en el equipo como uno de los tres principales detonantes de estrés laboral.
4. Tensión constante en el trabajo
• En 1958: Únicamente el 13% se quejaba de un exceso de tensión constante.
• En la actualidad: El cambio es alarmante. En el reporte de DDI, el 71% de los líderes manifestó experimentar niveles de estrés elevados de forma constante. Las investigaciones médicas y psicológicas actuales confirman que factores modernos como la “fatiga por decisiones” y el cambio constante de contexto tecnológico superan por primera vez al volumen de horas trabajadas como principales fuentes de estrés.
Estos cuatro puntos son tan solo la punta del iceberg de una alarmante realidad que muchos viven en silencio.
Según la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, la definición de pandemia es la siguiente:
“Una epidemia que se ha extendido por varios países, continentes o todo el mundo, afectando de manera general a un gran número de personas.”
No hace falta que los noticieros inunden todos los medios de comunicación para darnos cuenta de que en realidad estamos frente a los inicios de una pandemia que atormenta la salud mental y física de miles de personas ante la compleja situación laboral que existe hoy día aunado a un malentendido que la sociedad continúa sin comprender…
Para nadie es un secreto que el crecimiento acelerado de la IA está fomentando grandes restructuraciones en las empresas lo cual sin lugar a dudas se refleja cada vez más en despidos masivos y más frecuentes.
No hace mucho tiempo en mi país, una empresa multinacional decidió cerrar sus operaciones de “Call Center” o Centro de Llamadas, no porque migraran los puestos a otro país como anteriormente sucedía sino porque la plataforma de IA que habían venido entrenando desde hace tiempo ya estaba lista para asumir las llamadas de la empresa incluso con tonos de voz segmentados por paíces…en otras palabras, robots hablando con acento.
Es importante tener presente que el incremento de anciedad, estrés y desgraciadamente hasta de pensamientos suicidas no se encuentra únicamente en quienes han perdido sus empleos; sino también en quienes lo conservan pero no sólo reciben una carga adicional absurda de trabajo para compensar por los que se fueron sino que además ,viven -o sobreviven- pensando y temiendo en qué momento les toca a ellos ser parte de esa gran ola de despidos.
A esto hay que sumarle lo que hoy día es una realidad… ya no es fácil conseguir empleo.
Paradójicamente hemos llegado a un punto en el cual muchos profesionales altamente calificados y con un bagage excepcional de experiencia han decidido alterar su currículum profesional quitandole estudios y experiencia con la esperanza de conseguir un empleo aunque sea de rango más bajo porque en su mayoría tienden a ser descartados por “sobre-preparación”.
Anteriormente mencioné el “malentendido” que desgraciadamente mientras siga existiendo, seguirá causando más daños emocionales y no me quiero quedar sin explicarlo.
Se trata del malentendido “outside-in” en el cual se sigue creyendo que lo que pasa afuera, afecta nuestras emociones (que son internas).
Llevamos siglos repitiendo y programando esta creencia popular y por tanto vivimos convencidos que el estrés que sentimos nos lo genera el jefe autoritario, la sobrecarga laboral, la economía global, la suegra incómoda o la incertidumbre de saber si seré el próximo en la lista.
Creo humilde y firmemente que nuestra humanidad se encuentra en una etapa de transición.
Me rehuso fehacientemente a creer como muchos que la IA terminará siendo una versión de la película Terminator en la cual la humanidad desaparece ante las máquinas; sin embargo, considero que es absolutamente necesario salirnos de una vez por todas del paradigma “outside-in” y hacer lo propio para comprender que en realidad SIEMPRE hemos vivido en un mundo “inside-out”. Un mundo en el cual nuestra realidad es creada de adentro hacia afuera. Un mundo en el cual comprendemos que nuestras emociones no son una respuesta a lo que nos sucede sino una respuesta hacia lo que estamos pensando con respecto a las cosas que suceden a nuestro alrededor.
Por difícil que parezca entenderlo, un despido tiene el mismo poder de generar estrés que tiene un hermoso atardecer en las costas de Cádiz en España. Ambos son dos eventos, dos circunstancias en un momento en el tiempo pero ninguno de ellos puede generar en ti o en mi ningun tipo de emoción. Cualquier emoción que surja ya sea del despido o bien del atardecer sucede debido a lo que pensamos sobre dichos eventos.
Cuando comenzamos a comprender esto, comenzamos a ver la vida de una forma RadicalMENTE diferente y como bien decía Wayne Dyer:
“Cuando cambiamos la forma de ver las cosas, las cosas que vemos cambian”.
Algunos pensamientos de cierre.
- Continuarán los despidos, de eso no cabe duda. Cada vez más puestos serán reemplazados por la IA.
- Pelear contra lo que es, significa malgastar nuestra energía y nuestra capacidad creativa.
- Todos -sin excepción- somos mucho más creativos y recursivos de lo que somos conscientes.
- Todo cambio o transición es mucho más doloroso cuando lo peleamos.
- La mejor forma de sobrellevar un despido es no permitir que te tome por sorpresa. Diseña tu próxima etapa de vida.
- No puedes controlar si/cuando te despidan pero si puedes diseñar como vivir tu próxima etapa, sea que te despidan o no.
- No eres víctima de lo que te pasa, eres víctima de lo que piensas sobre lo que te pasa.
- Tu salud / paz mental no depende de tu empleo o negocio, depende de tu nivel de consciencia para saber si estás dirigiendo tu vida desde el malentendio o no.
- Cuando sientas la necesidad de correr más, ese es el indicador principal para bajar el ritmo. Es paradójico pero también es verdad.
- No tienes por qué lidear con esto solo/a. Busca ayuda, conversa con alguien, gana perspectiva. Todos tenemos puntos ciegos.
Hay mucho que hablar al respecto pero por ahora, te dejo un pensamiento final:
Yo creo en un futuro optimista y positivo. Creo que los cambios que hoy incomodan son parte del proceso para una nueva y mejor realidad. Creo que el futuro no está escrito pero sí que lo creamos nosotros hoy, con nuestras decisiones y nuestra forma de ver la vida. Creo que nuestro despertar como sociedad está sucediendo y que esta es una gran oportunidad para descubrir quienes somos en realidad.
Saludos, Minor.
Referencias:
- State of the Global Workplace de Gallup.
- Libro La Universidad el Éxito de Og Mandino.
Un fuerte abrazo y gracias por leerme…
Minor Arias Solís
Coach de Founders & Business Owners | Mentor de Coaches | Autor de Recorriendo El Camino del Alma, Vive por Diseño y 180° El Cambio que tu Negocio de Coaching Necesita | Creador de los Retiros THINKAhead y de la Comunidad Hispana de Desarrollo Personal y Profesional RED 180CAMBIO
PD: ¿Le gustaría llevar “Más Impacto, Menos Esfuerzo: el SHIFT que Necesita su Equipo” a su empresa? Es una charla presencial de 60-90 minutos donde unimos mentalidad, liderazgo y productividad en una sola conversación con su equipo. Disponible para empresas en toda Hispanoamérica ya sea de forma virtual o presencial. Escríbame al DM y coordinamos.